Esto me recuerda a Fox, tan trangresor, tan progre, sí, eso era, lo que pasa es que simplemente no lo entendíamos, ¿acaso alguien entendió a Jodorowsky en sus momentos iniciales? Es Jodorowsky, ¡por Dios!
Todos sabemos que Fox fue y es un caso especial, particular; regresando al planteamiento inicial, la verdad no propongo indagar mucho en lo políticamente correcto, es más, eso mola, que siga así.
Pero, el quid es, ¿qué bestias despierta en el pueblo mexicano que los presentadores de un conocido programa automovilístico británico hayan, sí, bromeado, sí, de forma polémica y sí, con bastante ignorancia, acerca de la cultura y la idiosincrasia de México? Como dije, no mencionaré qué es correcto decir y qué no es correcto decir, no sólo me da algo de pereza, sino que es algo… ¿complejo? No, pero pensemos, abogamos por el flujo libre de información, humanos y capital, y esto, aunque no se ha logrado, deriva en que la cantidad de material es simplemente inmensa, enorme vamos, como la barba de Chuck Norris. Y qué decir de lo que se publica en la red, podemos dedicarnos a leer el blog de algún intelectual (OMG!) o, si así lo deseamos, reírnos de las peleas, muy cómicas, que suceden en algún video de youtube relativo a Kalimba. Pero, ¿debemos quejarnos de ese tipo de anomalías, de bromas xenófobas? ¿Hemos notado cuánta discriminación hay en nuestro país, cuánto racismo oculto detrás de una idiosincrasia multiforme, imposible de ser descrita por un estereotipo anticuado, pero gracioso (eso pienso)?
No pienso juzgar a México, ni a Inglaterra, ni a Richard Hammond, ni a Clarkson, pero sí pongo un acento en ese nosotros y ese ellos, conceptos, términos, cualidades que considero, bajo ciertas circunnstancias, dañinos. ¿no sería más conveniente, rebasar esas ideas de naciones delimitadas, concretas, para dar paso a aquel mundo unificado, a aquella conciencia de humanidad, antes que nacionalidad? A una Federación de Naciones (suena como de Star Wars).
Y con respecto a comentarios ofensivos, ¿acaso no los hacemos también? ¿cuántas veces la ciudadanía norteamericana ha sido objeto de burlas y demás (chistosas, eso quién lo niega)? Que todo fluya, que todos digan lo que quieran, que sea un barullo de opiniones, nada de daños a la moral, a la cultura, al fin, ésta y los argumentos, la riqueza que la respalda, harán que sólo ciertas visiones sean validadas, aceptadas, no hago una apología de un monolito cultural y político, sino que pienso la pluralidad como una arena de reflexión, y sí, de lucha, no una antesala de la validez sin crítica, nada más triste que ver a todos de acuerdo. Si no, todo sería válido, y ¿acaso eso es? Hagamos a un lado la patria, y pongamos en primer plano la humanidad. Todos debemos tener voz, pero no todas las voces prevalecerán, y esto sin exterminio, sin depredación.
¡Coño! Olvide algo, mi sociedad no valora los argumentos, ni la crítica… sino las tetas y el status, lo ligero, lo light. Cómo lo pude olvidar…
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